En los años 20, las proyecciones cinematográficas ya se habían convertido en un fenómeno de masas, por lo que, a raíz de la enorme demanda, empezaron a realizarse producciones en cadena y con ello, la repetición de ciertos esquemas, tramas y clichés, que dieron lugar a los géneros cinematográficos. Uno de los más exitosos fue el cómico, fundamentado en el uso del gag visual, lo que también se conoce como slapstick (bufonada, en inglés).

LAS CARACTERÍSTICAS DEL SLAPSTICK

Tres son los elementos principales que lo caracterizan. Uno es la violencia física y visual, que llena la pantalla de golpes, caídas, rapidísimas persecuciones policiales y un sinfín de peripecias y cabriolas que buscan la hilaridad del público. Otro, la espontaneidad que aporta la improvisación de situaciones. Y por último, la pantomima, que hace de la exageración del gesto su máxima forma de expresión.

 

LAS GRANDES ESTRELLAS

Aunque el slapstick no tiene un origen claro, suele tomarse como punto de partida el estreno de El regador regado” (1895) de los hermanos Lumiére, aunque realmente fueron otros muchos nombres los que contribuyeron a que el género se hiciese popular en la sociedad de la época:

Max Linder (1883-1925)

 Encarnó a un personaje de aspecto distinguido y elegantemente vestido, que se veía atrapado en los más insólitos enredos. Su gran éxito lo llevó a ser el actor cinematográfico mejor pagado de Francia.

http://

Mack Sennett. (1880-1960)

La aparición de este canadiense es, para muchos, el auténtico punto de inflexión en el Slapstick. Sennet era un cómico sin mucha gracia que hizo historia al colocarse detrás de las cámaras y escribir y producir sus propias películas cómicas. En 1912 fundó su propia compañía, la Keystone y durante más de diez años, esa marca fue sinónimo de la comedia cinematográfica. Nadie como él había sabido explotar, hasta entonces, las posibilidades de un humor simple basado en caídas y tortazos.sjff_02_img0846

 

http://

 

 

Charles Chaplin (1889-1977)

El personaje de Charlot (conocido en otros países como “The tramp”), el vagabundo con bombín, bastón y pantalones atados con una cuerda, lo convirtió en uno de los iconos universales del siglo XX, pero  más allá de ese personaje, Chaplin demostró ser un auténtico genio. Cuidó como nadie los aspectos formales de sus producciones e incorporó a ellas un toque dramático. Clásicos incontestables como El chico,  La quimera del oro,  Luces de la ciudad o Tiempos modernos, son claros ejemplos de una sensibilidad inédita hasta entonces. 

La quimera del oro (escena de la comida de la bota)

http://

Reportaje sobre Tiempos modernos

http://www.rtve.es/alacarta/videos/dias-de-cine/tiempos-modernos/3501382/

http://

Entrevista a Chaplin:

https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-1618-2004-08-26.html

Artículo sobre similitudes y diferencias entre Metrópolis (1927) y Tiempos modernos (1936)

http://malditasletras29.blogspot.com.es/2011/10/ameghino-carla-metropolis-y-tiempos.html

Buster Keaton (1895-1966)

La antítesis a Chaplin, Keaton fue capaz de protagonizar las escenas de riesgo más asombrosas sin perturbar el gesto ni la mirada triste, lo que le hizo ser conocido con el apodo de “Cara de palo”. Su repertorio de obras maestras es impresionante: El moderno Sherlock Holmes, El héroe del río, El maquinista de la General.  Lamentablemente, fue uno de los maestros del cómico mudo que peor llevó el paso al sonoro.

 

Harold Lloyd (1893-1971)

A diferencia del resto, Lloyd no venía del vodevil, sino que era un actor que decidió especializarse en comedia. Alcanzó el éxito masivo encarnando al prototipo de joven americano normal y corriente, sometido a los nuevos peligros de la gran ciudad. El hombre mosca o “El Estudiante Novato” son algunas de sus obras clave.

Anuncios